La Vicaría Territorial V, que agrupa los arciprestazgos de Alcalá, Martos-Torredonjimeno y Arjona, celebró el cierre de sus gracias jubilares en el marco del Año de la Esperanza. La Catedral de Jaén fue el escenario de esta última peregrinación del ciclo, en la que una gran cantidad de fieles marteños participaron con gran fervor. Esta peregrinación, celebrada el último domingo de Cuaresma, se sumó a otras celebraciones jubilares en la provincia, que han contado con una excelente acogida.
Como en años anteriores, la peregrinación comenzó en la Basílica de San Ildefonso, desde donde partieron los fieles de los municipios de la Vicaría. Destacó una nutrida representación de Martos, que se unió a los peregrinos de Torredonjimeno, Alcalá la Real, Arjona, entre otros. Acompañados por el Vicario Territorial, D. Ildefonso Rueda Jándula, y los párrocos de las diferentes localidades, los fieles emprendieron el camino hacia la Catedral, siguiendo las cruces parroquiales que simbolizaban la unidad de la comunidad cristiana y su fe común.
A su llegada a la Catedral, se congregó una marea humana en el templo jubilar para participar en una solemne celebración. El coro de Santa María de Torredonjimeno fue el encargado de embellecer la liturgia con un canto que resonó con fuerza en la Catedral.
La celebración fue presidida por Monseñor Sebastián Chico Martínez, Obispo de Jaén, quien estuvo acompañado por alrededor de 25 sacerdotes, diáconos permanentes y transitorios, seminaristas de los arciprestazgos y acólitos de la Catedral. Las lecturas fueron proclamadas por los fieles de la Vicaría, y el Evangelio fue leído por el diácono permanente Francisco Esteban Hernández.
Durante la homilía, Monseñor Chico Martínez reflexionó sobre el perdón como eje fundamental del Jubileo, destacando que este no es solo un acto exterior, sino una invitación a un encuentro profundo con Cristo. Comentó el Evangelio de la mujer adúltera, resaltando la misericordia de Jesús, quien perdonó a la mujer con amor y compasión, sin juicio. El Obispo invitó a los fieles, especialmente a los marteños, a vivir el Jubileo como una oportunidad para experimentar la misericordia de Dios y el perdón.
El Obispo también reflexionó sobre el sentido jubilar de la peregrinación, señalando que los fieles no cruzaron el umbral del templo como justos, sino como hijos necesitados del perdón de Dios. Animó a las comunidades parroquiales a ser “oasis de misericordia”, donde todos pudieran experimentar la mirada de Jesús que perdona, ama y espera.
La celebración incluyó también el rezo del Credo Niceno-Constantinopolitano, en conmemoración del 1700 aniversario del Concilio de Nicea, y una colecta destinada a un proyecto contra la trata, apoyado por Cáritas.
La Eucaristía culminó con la bendición final y el canto a la Virgen María, cerrando este ciclo de peregrinaciones y celebraciones jubilares en las vicarías territoriales. Esta última peregrinación, especialmente significativa para los fieles marteños, marcó el final de un recorrido de cinco domingos de profunda reflexión, esperanza y renovación espiritual.
Cabe destacar que el Año Jubilar de la Esperanza no se cierra hasta el 6 de enero de 2026. La Vicaría ha celebrado su jubileo de manera especial, al igual que se celebran los jubileos de los monaguillos, niños, cofradías y otros grupos a lo largo del año. El jubileo se puede ganar hasta el 6 de enero en cualquier celebración jubilar que tenga lugar en nuestra Catedral, designada como templo jubilar de la Diócesis.
Galería fotográfica: «Jubileo de la esperanza de la Vicaría territorial V»





