Ayer, domingo 12 de octubre, Martos volvió a vivir una jornada llena de emoción, devoción y tradición con dos importantes citas religiosas que marcaron el Día de la Hispanidad y honraron a dos advocaciones muy queridas por los marteños: la Virgen del Pilar y Nuestra Señora del Buen Remedio.
La Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil
La mañana comenzaba en el barrio del Nuevo Martos, donde la Parroquia de San Juan de Dios acogía la solemne misa en honor a la Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil. La imagen, custodiada durante todo el año en el cuartel, fue venerada por los miembros del cuerpo y por numerosos fieles que quisieron acompañarla en su festividad.
A las 11:30 horas daba comienzo la eucaristía, en la que participó el diácono Jesús Marchal, recientemente nombrado por el Obispo de Jaén el pasado 11 de octubre en la Catedral.
Tras la misa y la tradicional foto de grupo, se realizó el traslado de la Virgen hasta el cuartel, donde se había preparado un altar para celebrar los actos castrenses de la jornada.
Una vez finalizada la ceremonia, los asistentes se desplazaron hasta la Caseta Municipal para compartir un almuerzo de convivencia y celebrar el Día de la Hispanidad.
📸 Paco Mena y Manuel Espejo
Nuestra Señora del Buen Remedio recorrió las calles de Martos
Al caer la tarde, la devoción volvía a las calles con la salida procesional de Nuestra Señora del Buen Remedio, patrona de la Orden Trinitaria.
Acompañada por la Banda de Música Ciudad de Porcuna y por numerosos marteños, la Virgen recorrió el centro histórico de la ciudad entre oraciones, aplausos y pétalos.
Su paso por la Fuente Nueva fue especialmente emotivo, al ser recibida por la Cofradía de San Francisco de Asís, que le rindió honores.
📸 Manuel Espejo





