La escena de la flagelación y la Santa Conversación conmueve al pueblo en una tarde de Ramos de recogimiento, devoción y belleza
La Semana Santa marteña vivió este domingo una de sus tardes más solemnes y conmovedoras con la salida de la Cofradía del Santísimo Cristo de Humildad y Paciencia, María Santísima Madre de los Desamparados y San Juan Evangelista. Desde el recogido entorno del Convento de las Madres Trinitarias, se abrieron las puertas para dar paso a los dos tronos que protagonizan una de las escenas más sobrecogedoras de la Pasión marteña.
En primer lugar, el paso del Cristo de Humildad y Paciencia, flagelado y atado a la columna, avanza con paso sereno por las calles de Martos. Su mirada, que pide clemencia al cielo, golpea el corazón de quienes lo contemplan. Desde las ventanas del convento, las madres trinitarias lo despiden entre rezos, sabiendo que volverá a su casa, pero no sin antes sembrar recogimiento en cada rincón de la ciudad.
Tras Él, avanza el trono de la Sacra Conversación, compuesto por María Santísima Madre de los Desamparados, San Juan Evangelista y María Magdalena. Una escena de profunda sensibilidad, donde el dolor se transforma en esperanza, y el diálogo silencioso entre las imágenes emociona incluso en el más absoluto silencio.
Uno de los momentos más bellos se vive en la calle San José, donde la cofradía realiza un giro elegante y reposado, con un caminar medido, que permite a los presentes contemplar cada detalle del paso. Allí, el público se agolpa con respeto, sabiendo que lo que se presencia es mucho más que una procesión: es un acto de fe, de arte sacro en movimiento, de historia viva.
A medida que se oculta el sol, la luz tenue se posa sobre el rostro del Cristo, realzando su expresión de dolor contenido. La mirada de Humildad y Paciencia atraviesa el alma y se convierte en súplica. Quien lo ve, lo siente. Y quien lo siente, sufre con Él.
Martos, una vez más, se une al paso del Señor, en una estampa que se quedará grabada en los corazones de quienes vivieron esta jornada única de Pasión.
📸 Fotografías que capturan el alma de la tarde: Fran Lorenzo





