La tarde del Domingo de Ramos dejó una de esas estampas que resumen a la perfección el alma más sobria, elegante y recogida de nuestra Semana Santa con la salida procesional de la Hermandad del Santísimo Cristo de Humildad y Paciencia y María Santísima de los Desamparados.
En contraste con la alegría luminosa de la mañana, la tarde marteña se transformó en un ambiente de silencio, oración, respeto y emoción, acompañando a una hermandad que volvió a recorrer las calles de nuestra ciudad dejando escenas de enorme belleza y gran hondura cofrade.
El paso del Santísimo Cristo de Humildad y Paciencia, avanzando entre el recogimiento del público y la estrechez de nuestras calles, volvió a ofrecer una de esas imágenes que solo se entienden cuando se viven en directo. A ello se unió la presencia de María Santísima de los Desamparados, que dejó también momentos de enorme sensibilidad, ternura y devoción a lo largo del recorrido.
Fue una tarde de esas que se quedan en la retina: balcones engalanados, calles repletas de respeto, miradas clavadas en los titulares y ese «silencio» tan característico que acompaña a esta hermandad cuando pisa la calle.
Porque si algo representa Humildad y Paciencia en la Semana Santa es precisamente eso: la capacidad de emocionar desde la sobriedad, desde la contemplación y desde una forma de entender la fe que habla más con el alma que con las palabras.
Desde MartosDirecto, os dejamos esta galería de imágenes para revivir algunos de los momentos más destacados de la tarde.
📸@d3senfocke
📸Manuel Espejo





