Martos ya huele a incienso. La ciudad abrió oficialmente el camino hacia la Semana Santa 2026 con el pregón pronunciado por Juan Antonio García Azaustre en el Teatro Municipal Maestro Álvarez Alonso, en una noche marcada por la emoción, la memoria y la identidad cofrade.
El acto comenzó con una presentación muy especial a cargo de su hijo, Sergio García Espejo, quien ofreció un recorrido íntimo por la vida personal y cofrade del pregonero. Lejos de lo protocolario, sus palabras se convirtieron en uno de los momentos más emotivos de la noche, reflejando el vínculo familiar y el legado transmitido de generación en generación.
Ya en el atril, García Azaustre construyó un pregón profundamente personal, apoyado en sus recuerdos de infancia, en sus vivencias como cofrade y en la influencia decisiva de su familia. Evocó sus primeros pasos en la Semana Santa marteña, el descubrimiento de una antigua túnica heredada y la conexión emocional con las imágenes que han marcado su vida, especialmente Nuestro Padre Jesús Nazareno.
El pregón fue también un homenaje a Martos, a sus calles y a su gente. A través de un lenguaje cercano y evocador, el pregonero recorrió los principales enclaves de la ciudad y puso en valor la riqueza de sus hermandades y tradiciones, destacando el papel fundamental de los cofrades en la conservación de esta herencia cultural y religiosa.
Uno de los mensajes más destacados de la noche fue su reflexión sobre el verdadero significado de ser cofrade. García Azaustre insistió en que la fe no puede limitarse a unos días concretos, sino que debe vivirse durante todo el año, desde la humildad, el compromiso y la autenticidad, en un alegato que conectó con los asistentes.
Asimismo, dedicó palabras a la juventud, a la que definió como el presente y el futuro de las hermandades, animándolos a implicarse y a mantener viva la tradición desde el respeto y la responsabilidad.
El recuerdo a familiares, amigos y cofrades fallecidos estuvo muy presente a lo largo del pregón, aportando uno de los momentos más emotivos de la noche y recordando que la memoria forma parte esencial de la vivencia cofrade.
Como colofón al acto, se procedió a la entrega de reconocimientos institucionales. El alcalde de Martos, Emilio Torres, hizo entrega al pregonero del Nazareno de Plata, máxima distinción cofrade de la ciudad. Asimismo, el párroco de Santa Marta, Manuel García, fue el encargado de imponerle la medalla de la Unión Local de Cofradías.
Además, la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de la Fe y del Consuelo recibió también la imposición de la Medalla del Consejo de Cofradías y Hermandades de Martos, en reconocimiento a su labor. Desde la propia formación agradecieron públicamente este honor, destacando el orgullo de portar el nombre de Martos “en cada rincón de nuestra tierra”.
El acto concluyó con palabras de agradecimiento del pregonero hacia su familia y hacia todas las personas que han formado parte de su camino cofrade, cerrando una noche que ya queda grabada en la historia reciente de la Semana Santa marteña.
Fotos: Foto Rafael y @feyconsuelomartos
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