El pasado domingo 9 de marzo, la Seráfica Cofradía de María Santísima de la Soledad vivió una jornada llena de emoción y fraternidad, con la celebración del último día del triduo en honor a su imagen mariana en el Monasterio de la Santísima Trinidad, sede canónica de la hermandad. Este emotivo acto litúrgico contó con la participación de numerosos hermanos y devotos.
Al finalizar el triduo, la Cofradía celebró la inauguración y bendición de su nueva Casa de Hermandad, un momento clave para la comunidad cofrade de Martos. Este evento marcó un nuevo comienzo para la hermandad, lleno de alegría y esperanza.
La ceremonia de bendición estuvo a cargo de Fray Florencio Fernández, quien asistió al último día de Triduo y fue el encargado de bendecir la nueva sede. Desde la Cofradía, se agradeció profundamente su presencia y su apoyo en este día tan especial.
La inauguración contó con la presencia de varias representaciones de cofradías locales que acompañaron a la Cofradía de la Soledad en esta significativa celebración. Agradecemos especialmente a la Cofradía del Santo Entierro por la cesión de enseres, lo que permitió engrandecer el altar de cultos, donde preside nuestra Madre. También se agradece a la Hermandad de Humildad y Desamparados por compaginar su ejercicio del Vía Crucis con el último día de Triduo, y a la Hermandad de San Francisco por el obsequio de una medalla de plata procedente de Jerusalén, con la imagen de la Inmaculada Concepción.
Asimismo, queremos agradecer a una familia marteña que con generosidad nos obsequió un broche para nuestra Madre, un detalle que se recibirá con mucho cariño.
La Cofradía también extiende su gratitud a todos los hermanos y asistentes que participaron en los cultos y actos celebrados durante la jornada. Estamos profundamente agradecidos por el cariño recibido y por los momentos tan especiales vividos durante la tarde del domingo.
Fotos de la Cofradía de la Soledad y de las cofradías asistentes a la inauguración.
Con este acto, la Cofradía de María Santísima de la Soledad inicia un nuevo capítulo en su historia, fortaleciéndose como comunidad cofrade en Martos.





