Un año más, la solidaridad jiennense se pone en marcha con la llegada de casi 100 niños y niñas saharauis a la provincia dentro del programa Vacaciones en Paz, que permite a menores procedentes de los campamentos de refugiados de Tinduf disfrutar de un verano lejos del desierto, acogidos por familias locales.
Los menores, de entre 10 y 11 años, han llegado tras un largo viaje desde Argelia, pasando por Málaga hasta alcanzar Jaén, donde les esperaban con emoción sus familias de acogida. Aunque su llegada se ha retrasado dos semanas por problemas burocráticos, la ilusión se mantiene intacta entre quienes los reciben.
Durante su estancia, tendrán acceso a revisiones médicas, odontológicas y oftalmológicas, una alimentación variada y saludable, y la oportunidad de conocer otra cultura y aprender español. Además, si algún menor requiere atención sanitaria especializada, puede quedarse más tiempo con su familia de acogida para recibir tratamiento.
El programa no es solo solidario: es también un gesto político. Desde la asociación Sáhara Jaén, que impulsa esta iniciativa desde 1992, recuerdan que estos niños y niñas son “los mejores embajadores de un pueblo olvidado”, en referencia al conflicto del Sáhara Occidental y la responsabilidad histórica y política de España.
En total, 53 menores han llegado con la asociación Sáhara Jaén, y otros tantos con la Asociación de Amigos del Sáhara Libre de Linares, sumando casi un centenar solo en la provincia. A nivel andaluz, ya han llegado 650 menores, y cerca de 3.000 en todo el país.





