San Amador no pudo salir en procesión, pero Martos le rindió homenaje con el corazón en alto

Ayer, Martos celebró con profunda devoción el día de su patrón, San Amador, mártir y testigo valiente de la fe cristiana en tiempos difíciles. Aunque este año la esperada procesión no pudo realizarse, el pueblo marteño volvió a demostrar que la fuerza de la fe no necesita andar por las calles para sentirse viva.

Desde primera hora, la Iglesia Parroquial de San Amador y Santa Ana acogió a centenares de fieles que acudieron a la solemne eucaristía en honor al santo.

La imagen del santo permaneció expuesta en su paso, engalanado con mimo por su Cofradía, permitiendo a los devotos acercarse y rendirle tributo en silencio. No hubo recorrido por las calles, pero sí hubo encuentro, oración y una presencia que se sintió más fuerte que nunca. Aquellos que se acercaban, veían en los rostros de los fieles una profunda reverencia, un amor inmenso y una fidelidad inquebrantable hacia quien ha sido faro de luz y protector para tantas generaciones de marteños.

San Amador, natural del barrio de La Cornacha y mártir del siglo IX, sigue siendo faro de esperanza para su pueblo. Su testimonio, vivo en la memoria colectiva de Martos, se renueva cada 5 de mayo, más allá de protocolos y tradiciones.

Como expresó un cofrade: “San Amador no salió… pero estuvo con todos”. Y así fue.

A continuación, te mostramos una galería de fotos realizadas por Fran Lorenzo que capturan el espíritu de la jornada. En ellas, puedes ver tanto la vibrante verbena que acompañó a la festividad y la solemnidad del templo donde se encontraba el paso de San Amador.

Foto Rafael nos comparte también las fotografías realizadas en esta festividad.

Galería completa aquí