El Cristo del Silencio volvió a bendecir las calles de nuestro pueblo

La tarde del Jueves Santo dejó en Martos una de esas estampas que hablan por sí solas.

La Hermandad Sacramental y Seráfica de San Francisco de Asís y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Silencio y Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor volvió a echarse a la calle con la sobriedad, el recogimiento y la identidad propia que caracterizan a esta corporación franciscana.

La hermandad realizó su estación de penitencia con la salida de su titular Nuestro Padre Jesús del Silencio, en una tarde especial al tratarse de la segunda vez que el Cristo procesiona en la Semana Santa marteña, consolidando así una estampa que poco a poco va ganando peso, personalidad y devoción dentro de nuestra Semana Mayor.

Desde la Parroquia de San Francisco de Asís, el Señor volvió a ponerse en la calle para bendecir las calles de nuestro pueblo, dejando tras de sí una procesión marcada por la seriedad de sus formas, el respeto del público y el carácter profundamente espiritual que envuelve cada paso de esta hermandad.

A pesar de contar con algún que otro cambio en el recorrido, la cofradía no perdió en ningún momento esa esencia que la define.
Con su inconfundible hábito franciscano, la hermandad volvió a ofrecer una salida distinta, serena y muy reconocible dentro del Jueves Santo marteño.

Además, la estación de penitencia dejó también alguna que otra novedad de estreno en el trono, detalles que vinieron a seguir enriqueciendo el patrimonio y la puesta en escena de una corporación que continúa creciendo sin renunciar a su identidad.

La procesión discurrió con normalidad, dejando una tarde-noche de especial belleza y simbolismo en torno a la figura del Cristo del Silencio, cuya presencia volvió a llenar de solemnidad las calles de nuestro municipio.

Una salida que, poco a poco, sigue escribiendo su propio sitio dentro de la Semana Santa marteña.

Desde MartosDirecto, os dejamos esta galería de imágenes.

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