La Gala Romera “Siempre por Ella. Todo por Ella”, celebrada en el Teatro Municipal “Maestro Álvarez Alonso”, vivió uno de sus momentos más emocionantes con el pregón de Dª. Lidia Barranco Bergara, quien hizo vibrar el alma de todos los presentes con un testimonio lleno de fe, amor y vivencias personales dedicadas a María Santísima de la Victoria.
Presentada por su hermano, Alejandro Barranco, Lidia se dirigió al auditorio con el corazón en la mano, compartiendo cómo la Virgen ha sido faro y consuelo en su vida. Su intervención, profundamente vivencial, tocó a los presentes con palabras que nacieron del alma:
«Desde que tu mano entró por la puerta de mi casa, se acabó el llanto; tú me hiciste comprender que la vida hay que tomarla como venga, y en ese momento tocaba eso. Tu mano siempre estaba conmigo, nunca salía de casa para la quimioterapia sin apretar tu mano contra mi pecho, rezándote en silencio: ‘Ay, Madre mía, no me sueltes, abrázame y acógeme bajo tu manto’. Siempre te he necesitado, y ahora más. Soñaba contigo y me decías: ‘Todo va a salir bien, a las peores batallas se mandan a los mejores guerreros’.»
Cada palabra fue un reflejo de su devoción verdadera, de esa fe que no se aprende, sino que se siente y se transmite. Su pregón no fue solo un homenaje a la Reina de la Peña, sino también un canto a la esperanza, a la familia y a la fortaleza que otorga la fe en los momentos más difíciles.
Romera desde siempre, hermana comprometida con la Cofradía y devota incansable, Lidia Barranco firmó un pregón que ya forma parte del corazón romero de Martos y que será recordado como uno de los más sentidos de los últimos años.
El acto también incluyó la presentación del cartel oficial de la Romería 2025, obra de Juan José Dorado Espinosa, así como del libreto anual número 73. Las actuaciones del Coro Romero “Amigos del Camino” y de la Escuela de Baile de Irene García pusieron el broche artístico a una noche mágica, donde la devoción volvió a ser protagonista.
Fotos de: Foto Rafael





