La Semana Santa marteña ha vivido uno de sus días más esperados con el arranque de los desfiles procesionales del Jueves Santo, protagonizados por la Cofradía del Santísimo Cristo del Amor y María Auxiliadora en su Desconsuelo y Misericordia. Con puntualidad, la Cruz de Guía se abría paso desde la iglesia de San Juan de Dios, marcando el inicio de un recorrido renovado que fue recibido con sorpresa y alegría por los vecinos de Martos.
Este año, la cofradía ha estrenado itinerario: en lugar de subir por la calle La Teja hacia Plaza del Llanete, Campiña, Fuente Nueva y Carrera, el cortejo procesional ha recorrido primero la Carrera, luego Fuente Nueva, Campiña, Plaza del Llanete y, finalmente, calle La Teja. Una modificación que ha sorprendido positivamente a los marteños, quienes lo han recibido con alegría al considerar que mejora tanto el ritmo como la estética del recorrido.
Uno de los momentos más esperados y emocionantes del día tuvo lugar en la Carrera Oficial, en torno al mediodía. Antes de llegar a este punto clave, María Auxiliadora en su Desconsuelo y Misericordia recibió una saeta que rompió el silencio del cortejo y tocó el alma de todos los presentes. La voz, desgarrada y sentida, se elevó entre balcones y fachadas, rindiendo homenaje a la Virgen justo en uno de los tramos más simbólicos del recorrido. La saeta sirvió como preludio perfecto para el emotivo encuentro que estaba por llegar.
Ya en la Carrera Oficial, la zona de Fuente Nueva se llenó de fieles que se agolparon para presenciar el simbólico y sentido encuentro entre el Cristo del Amor y su Madre. Justo antes de que el Señor tomara dirección hacia la calle Campiña, los dos pasos se enfrentaron brevemente. Ese instante provocó que el público, completamente entregado, rompiera en aplausos y vítores llenos de emoción, en una muestra espontánea de alegría y devoción
El paso del Santísimo Cristo del Amor, una imponente imagen que representa el Ecce Homo, fue acompañado por una de las escenografías más ricas de la Semana Santa marteña, con figuras secundarias como Poncio Pilatos, Barrabás, Claudia Prócula, un centurión romano y miembros del Sanedrín. La escena completa representa con fidelidad el momento de la presentación al pueblo, con un Cristo maniatado, coronado de espinas, portando una caña como cetro y vestido con manto púrpura.
Por su parte, María Auxiliadora en su Desconsuelo y Misericordia desfiló bajo palio con un porte sereno y desgarrador. La imagen, obra de Miguel Tirao, representa a una Virgen joven y doliente, con cinco lágrimas de cristal y las manos extendidas en gesto de búsqueda y pérdida. San Juan Evangelista la acompaña en el paso, aportando un matiz de consuelo y fidelidad con su expresión compasiva y su mano extendida hacia Ella.
El acompañamiento musical elevó aún más el nivel del desfile. La Banda de Cornetas y Tambores Nuestro Padre Jesús Nazareno de Torredelcampo (Jaén) abrió el cortejo con marchas solemnes y vigorosas junto al paso del Cristo. Mientras tanto, la Agrupación Musical Maestro Soler de Martos (Jaén) acompañó el paso de palio con interpretaciones cargadas de sentimiento que emocionaron a los presentes.
Otro de los momentos más emotivos de la jornada fue la tradicional visita y ofrenda de la Guardia Civil, cuerpo que mantiene un estrecho hermanamiento con esta cofradía desde su fundación. Numerosos cofrades miembros del instituto armado participaron en el recorrido, generando una estampa de respeto y fervor que ya es símbolo de este Jueves Santo en Martos.
Con esta salida, la Cofradía de Amor y Auxilio no solo inauguró los desfiles del Jueves Santo en Martos, sino que ofreció a la ciudad un mediodía de profunda devoción.
📸 Fotografías: Fran Lorenzo





